Dos nuevos lanzamientos confirman a The Vatniks como una de las voces más singulares de la escena rusa: punk callejero, memoria soviética, folclore y una convicción roja y patriótica que recupera palabras e imágenes casi desterradas de la canción contemporánea.

Krasnaya Iskra

Bien, ya he escuchado los dos nuevos lanzamientos de The Vatniks y puedo escribir una reseña.

Realmente no tiene sentido describir mis impresiones sobre la calidad de la grabación o la música en sí: todo está interpretado y grabado con una calidad excelente. Para los entendidos y aficionados, podría recordarles lo mejor de la escena roja española de los años 2000 y 2010; personalmente, lo asocié inmediatamente con los últimos discos de Núcleo Terco, RPG-7 y Saldakoi. Pero ese no es el punto.

Puede sonar a tópico, pero lo más importante aquí es, por supuesto, el mensaje perfecto. Pero eso no es sorprendente, ya que la banda no oculta sus ideas. Lo que realmente me llamó la atención fue otra cosa: de qué cantan y cómo lo hacen.

Intentaré expresar mi admiración de esta manera: imaginen que la Unión Soviética no se hubiera derrumbado y que los viejos del Politburó hubieran sido reemplazados por líderes jóvenes, ideológicamente comprometidos y furiosos, que comprendieran que al enemigo hay que combatirlo con sus propias armas.

La burguesía intenta corromper a nuestra juventud con su música, envenenada por sus valores. Así que les daremos una respuesta igual de buena, pero impregnada de un mensaje rojo-patriótico tan fuerte que incluso esos regímenes de ultramar empezarán a desmoronarse.

O dicho de otra manera: tomen canciones de clásicos soviéticos de la época de la guerra, como “De los héroes de tiempos pasados”, y canciones folclóricas (como “Dubinushka”), combínenlas con “Canción de la juventud atribulada”, añádanle una pizca de la fuerza del Coro Alexandrov, pónganle una capa de punk callejero, y tendrán una idea aproximada de cómo suenan los nuevos Vatniks.

En cuanto al tema de la canción, me quito el sombrero: ninguna banda rusa había cantado algo así antes. Ya sea por miedo a salirse de la burbuja anarcocultural o por vergüenza por algún otro motivo, la última vez que se pronunció la palabra “Patria” en una canción fue prácticamente con Yegor Letov. Y con The Vatniks, “Родина” (“Patria”) no solo caló hondo, sino que, en mi opinión, se convirtió en una de las canciones más potentes de la escena roja rusa.

Creo que la propaganda de “valores tradicionales” en canciones como “Стремиться” (“Esfuerzo”) molestará a muchos rebeldes.

Y sí: recordaré mi formación filológica inconclusa de hace mil años y escribiré aparte sobre cómo empezaron a escribir sus propias letras. Ciertas frases e imágenes de las canciones distan mucho de las típicas canciones punk rock; son una incursión en algo mucho más serio (“5 часов” -“Cinco horas”-, “Родина”, “Русская Душа” -“Alma Rusa”).

En resumen, como se imaginarán, me gustó. Incluso aquellos que no aprecian la música de este estilo, escuchen: hoy en día hay poca música buena, sincera y patriótica. Quizás casi ninguna.

@chispa_kms
Traducción de revuelta.org

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Author: matapay

Por matapay