Después de dos décadas de trayectoria, la banda bogotana Perpetual Warfare presenta Nihil Sumus, un nuevo sencillo que condensa buena parte de la intensidad, la experiencia y la evolución acumuladas durante veinte años de actividad. Lejos de plantearse como una celebración nostálgica de su aniversario, la canción mira hacia uno de los territorios más oscuros de la experiencia reciente: la soledad, la depresión y el vacío que dejó la experiencia de la pandemia.

Nihil Sumus —“no somos nada”— es, según la propia banda, la composición más pesada de su carrera. Y la declaración no parece casual. El tema se construye sobre riffs implacables, una velocidad sin concesiones y voces desgarradas que convierten la angustia en una descarga de thrash metal extremo. No hay espacio para la moderación: la canción avanza como una acumulación de tensión, furia y desesperación.

Pero detrás de esa agresividad hay también una reflexión. El título remite a una idea incómoda: la insuficiencia de la fe o la esperanza cuando se trata de enfrentar nuestras propias contradicciones y errores. Al final, como plantea el bajista Wilson Muñoz, somos simplemente nada. Esa percepción nihilista atraviesa una canción que transforma el aislamiento y el deterioro emocional en ruido, velocidad y violencia sonora.

La publicación de Nihil Sumus coincide además con una nueva etapa para Perpetual Warfare. Tras veinte años de trabajo independiente, giras por Sudamérica, Estados Unidos y Europa, y escenarios compartidos con nombres fundamentales del metal como Slayer, Megadeth, Sepultura, Testament o Suicidal Tendencies, el grupo se convierte en la primera banda colombiana en ingresar al catálogo de M-Theory Audio.

El recorrido hasta aquí ha sido construido, como recuerda su vocalista Camilo Muñoz, desde una lógica completamente DIY. Esa trayectoria adquiere un significado especial en un país donde las bandas de música extrema han tenido que abrirse camino durante décadas con recursos limitados, circuitos autogestionados y una escena sostenida, en buena medida, por la persistencia de músicos y públicos.

El sencillo será publicado también en formato físico como parte de una edición limitada de 300 copias en vinilo de 7 pulgadas, producida junto a REC Label en Colombia. Más que un simple objeto de colección, el lanzamiento funciona como una forma de marcar un momento de transición: veinte años de historia y la entrada de la banda a una nueva etapa de proyección internacional.

El video de Nihil Sumus, dirigido por Hermanos Ximénez y realizado con un equipo de producción colombiano, acompaña esa descarga sonora con una propuesta visual que prolonga el carácter agónico y oscuro de la canción. La producción fue registrada en Bunker Estudio, en Bogotá, y mezclada y masterizada por Zack Ohren, conocido por su trabajo con bandas como Death Angel, Machine Head y Warbringer.

Con Nihil Sumus, Perpetual Warfare no parece interesada en suavizar su sonido para celebrar dos décadas de existencia. Al contrario: responde a esos veinte años con más velocidad, más peso y una visión todavía más sombría. La guerra, en este caso, no es únicamente una metáfora de la trayectoria de la banda. También es la lucha contra el aislamiento, el deterioro emocional y la sensación de vacío que atraviesa nuestro tiempo.

Veinte años después, Perpetual Warfare sigue avanzando sin frenos.

Mira el video de “Nihil Sumus”:

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Author: matapay

Por matapay